Un atajo de un solo paso podría resolver uno de los grandes enemigos de la computación cuántica: el tiempo
Los ordenadores cuánticos tienen una carrera permanente contra el reloj. Cuanto más tarda un sistema en preparar los estados necesarios para calcular, más oportunidades existen para que el ruido destruya la delicada información cuántica. Un nuevo método propone eliminar miles de ciclos de preparación y sustituirlos, en determinados casos, por una única operación, con aceleraciones…

